Todas las santas voces
que susurran palabras atroces
en las cabezas de los grandes hombres
me han hablado en las ultimas noches.
La habitación estaba inundada en la penumbra, sin embargo ella podía sentirlas. Temerosa arrastró su mano por la pared con la esperanza de encontrar un interruptor y así lo hizo, sin embargo la tenue luz que emitía esa lámpara que colgaba de un cable viejo no fue la salvación, si no la perdición, porque ahora no solo los sentía, ahora también los veía, eran unas cuantas figuras negras y fantasmagóricas que la miraban con sus ojos llenos de una expresión terrible, en conjunto esas criaturas parecían la muerte encarnada en la forma más repugnante que la mente humana pueda concebir. Estaban dispuestas a atacar a la niña indefensa, cuando un pie nauseabundo envuelto en un zapato andrajoso acabó con las ratas, las aplastó con todas sus fuerzas, las cabezas de algunas se vieron forzosamente despegadas de sus cuerpos y sus entrañas se salían junto con pequeños chorros de sangre, que ensuciaron el vil calzado. Donde antes había una amenaza en potencia ahora solo quedaba una mancha negra y roja.
La niña estaba pegada contra la pared y dejó caer una lagrima que contuvo hasta el final de la escena. La despreciable vieja, dueña de los zapatos andrajosos, salió de la habitación, no sin antes apagar la luz y regresar ese lugar miserable a su penumbra habitual.
La cuchilla lloraba pequeñas gotas de sangre de una niña muy pequeña, que caían lentamente a lo largo de su hoja. No quería hacerle daño pero la niña así lo quiso y la cuchilla incapaz de perder filo la hirió profundamente. Primero, se enterró en su carne, tiñendo de la blanca piel de la niña que parecía de porcelana. Luego, lloró desconsolada por esa muñequita vestida de satén con ojos azules y cabellos rizados. Era una flor hermosa que murió sin marchitarse.
Son las 12:57 a.m., no puedo dormir y tengo una buena razón para quedarme despierta: Nadia está haciendo un trabajo practico y siempre que Nadia estudia o hace un trabajo practico surgen conversaciones divertidas y descubro cosas sumamente interesantes. Cosas como el significado simbólico del zapping.
Si no puedo dormir es porque me acostumbré a dormir entre cinco y seis horas, pero hoy me tiré en mi cama escuchando Abbey Road y me quedé dormida, me desperté, fui a ingles y ahora no tengo sueño.
Siempre creí que escribir en un periódico escolar no sería TAN aburrido o tedioso, si al menos tuviese un lindo diseño escribiría allí y estaría medianamente feliz por hacerlo, pero como todos sabemos la escuela solo sirve para amargar a las personas, así que el diseño tenía que ser el más feo sobre la faz de la tierra.
Solo he de agregar que encontré dos mosquitos de un tamaño impresionante y espero no haber sido picada por ellos.
Soy increíble, todos los párrafos que escribí hasta ahora empezaron con “S” y no fue intencional.
Las personas insulsas con sus sonrisas prefabricadas, encerradas en un enorme edificio capaz de convertir al día más hermoso en un tetrico oprobio, dedicaban sus vidas al arte de vaciar a las personas, evaporar su escencia. Así hasta el alma más noble quedaba hecha añicos, dejando solo a un cascaron completamente hueco capaz de hablar sobre milquinientas cosas vacías, junto a otros cascarones que siguen “animosamente” la estupida conversación.
Lo más triste de esta tragica escena consiste en ver a esos pobres niños ingresando al tetrico edificio. Algunos lloran por su triste destino y otros blanden una sonrisa sin saber lo que les espera en ese triste lugar que algunos llaman escuela.
En los ultimos cuatro días fui "victima" de una sucesión de extraños eventos.
Día Sabado:
Mi máma quería comer chocolates por lo que juntó 20(veinte) pesos en moneditas de 10(diez) centavos con los que compré muchisimo chocolate.
Día Domingo:
Fui a ver Les Luthiers despues de muchas semanas de querer hacerlo y puedo decir que fue una de las mejores experiencias de mi vida.
Día Lunes:
El despertador no sonó y en lugar de ir al colegio me quedé en casa. En realidad yo hice que el despertador no sonara.
Día Martes:
Estuve leyendo "Misteriosa Buenos Aires" y hace un rato mi papá me trajo un reproductor de mp3.
Lo extraño de estos eventos es que tuvieron lugar durante cuatro días seguidos y por eso los estoy usando para rellenar el blog hasta que se me ocurra algo mejor.
Fin
