A duras penas podía creer lo que sus ojos estaban viendo. Él estaba ahí, parado junto a un poste, si bien estaba esperando al colectivo, parecía estar esperándola a ella. Ella corrió hacia él, esperanzada, la ultima vez que lo vio se habían dicho hasta luego, para encontrarse muchos años después.
Cuando él la vio corriendo hacia sus brazos, esbozó una sonrisa. Se abrazaron y luego de contemplarse por un largo rato, se besaron.
Sin saber por qué, ella bajó la cabeza y vio a un anillo de oro enroscado en él dedo de su amado.
-Hasta nunca…- Dijo ella
-Hasta nunca…- Respondió él
Finalmente, ambos se fueron llorando, sabiendo que nunca volverían a encontrarse.
Es imperativo que el modo imperativo, sea eliminado de la lengua española. Imperaría así en el mundo un clima de amabilidad superior al actual y el mundo sería un lugar mejor.
El tener que verla resultaba repulsivo, era una de esas personas cuyas cabezas debían ser aplastadas contra el pavimento para que uno pueda enterrar un pie fuertemente y acabar salpicado en sangre, mientras la cabeza de la victima quedaba irreconocible con los miembros mutilados. Pero no podía hacerlo, la calle se ensuciaría y eso sería una pena, si bien el asesinato era ilegal, en este caso podría ser considerado como una especie de acto heroico y a él podrían darle alguna condecoración. Tal vez pasasen al asesinato por alto y lo multasen por… ¿Ensuciar la vía pública tal vez? Cientos de personas lo hacen a diario, pero nadie nunca deja tanto chiquero, es decir, sangre por todos lados y pequeños pedacitos de… Lo mejor era no pensar en ello.
Ahí venía ella con su aire mortuorio intentando verse tierna y feliz, aunque no lo fuese. Comenzó a hablarle arrastrando las palabras de ese modo tan particular, como si disfrutase viendo a las personas perder el tiempo, creo que amaba ver a la gente sufrir aunque lo negase. Luego de un rato de escucharla, él salió corriendo y ella fue tras él, la persecución terminó cuando un auto lo atropelló a él, la repugnante criatura vio esto y comenzó a reír, fue realmente feliz. Me temo que eso no duró mucho ya que me vi obligada a volarle la tapa de los sesos, por respeto al difunto.
Apretaba sus ojos con fuerza mientras su cuerpo se enredaba lentamente entre las sabanas. Allí estaba ante esas voces otra vez, eran risas infantiles que aparentaban estar plagadas de inocencia, pero algo siniestro, algo completamente fuera de lugar se encontraba en ellas, algo capaz de dibujar las imagenes más atroces... Las serpientes se deslizaban ahora por su cuerpo y se enroscaban en sus brazos, estaba aterrado, hace tan solo unos instantes sabía que todo era un sueño, pero ahora lo había olvidado y su cuerpo luchaba incansablemente contra las serpientes imaginarias que se materializaban bajo la forma de las sabanas, sin embargo, mientras más luchaba su cuerpo se enredaba aún más, hasta que por fin se enrededaron en su cuello y así murió asfixiado por sus pesadillas.
Ella lloraba desconsoladamente mientras la lluvia golpeaba estrepitosamente al vidrio. Entonces llegó él, le regaló una sonrisa, ella olvido por qué estaba llorando y se marchó a su lado. Tal vez algún día recuerde por qué derramó tantas lagrimas, tal vez no lo haga nunca, es imposible saberlo, solo sé que siguió lloviendo.
God is a human invention. It was invented because the human kind was afraid of the world, and frightened of themselves, they created this thing in an attempt to destroy the horrid things that were alive inside them, now we all know that the experiment failed and most of men are horrid and empty, they did not want God to go to waste, so now they try to use it to fulfill that emptiness. I’m afraid to tell them that this second attempt won’t work and them all will slowly fade away.
